Con el sudor de tu rostro comerás el pan

La caída no creó el trabajo; lo complicó: la resistencia, la fatiga y la frustración son la condición esperada del trabajo en tierra caída, no señales de fracaso.

No os hagáis tesoros en la tierra

El problema del dinero no es su cantidad sino la ubicación del corazón. Donde está el tesoro, allí estará también el corazón: esa es la advertencia de Jesús.

Labrad la tierra y guardadla

El trabajo no es consecuencia del pecado sino mandato creacional: Dios colocó al hombre en el huerto para labrarlo y guardarlo antes de que existiera la desobediencia.