Como para el Señor y no para los hombres

Cuando el trabajo se orienta hacia Cristo como audiencia real, la supervisión humana y el reconocimiento dejan de ser los criterios que determinan su calidad y su fidelidad.

Honra a Jehová con tus bienes

Honrar a Jehová con los bienes es acto de reconocimiento de su soberanía, no fórmula de prosperidad. Las primicias declaran que todo lo que tienes viene de él.

Con el sudor de tu rostro comerás el pan

La caída no creó el trabajo; lo complicó: la resistencia, la fatiga y la frustración son la condición esperada del trabajo en tierra caída, no señales de fracaso.